miércoles, 15 de septiembre de 2010

La industria naval está preparada para crear más de 18.000 empleos por año


La Federación de la Industria Naval Argentina presentó proyecto para que la construcción local sea considerada de carácter nacional en Brasil. Este país tiene en ejecución un plan de inversión de u$s200.000 millones en la industria off shore


En el almuerzo anual por la celebración del Día de la Industria Naval Argentina, el presidente de la FINA, Pablo Noël destacó que el mes pasado se renovó indefinidamente en Río de Janeiro el acuerdo bilateral entre FINA y su par de Brasil Sinaval que consagra la complementariedad e integración de las industrias de ambos países.

Además, funcionarios del Ministerio de Desenvolvimiento de Brasil que suscribieron el acuerdo también presentaron el proyecto "integración de la Cadena de Construcción Naval Brasil-Argentina", y la FINA hizo lo propio ahora para lograr revitalizar una actividad que mantiene un enorme potencial, pero se ve trabado por el acceso al crédito y la singular competencia de importaciones de equipos usados, como ocurre con el caso del uso de la hidrovía por parte de barcazas con bandera Paraguaya (más de 70%, las cuales en su mayoría tienen una antigüedad de 25 a 30 años, y son procedentes de los EEUU).

En este punto, resaltó Noël, se está frente a un mercado que crece en su tráfico a un ritmo de 10 a 15% anual y que requiere la renovación de unas 350 unidades por año de las 1.800 que lo transitan, las cuales de ser construidas por astilleros nacionales demandarían 94.500 toneladas de acero y 6 millones de horas/hombre, que significan unos 700.000 jornales y generarían 3.000 puestos de trabajo en forma directa . Mientras que en forma indirecta cada nuevo puesto de los astilleros se multiplica por cinco .


Necesidades de la industria
Para lograr este impulso de la actividad, el sector aspira no sólo a ver concretada la creación de la Dirección de la Industria Naval, tras el anuncio que hiciera el 16 de diciembre último el ministro De Vido, sino también la sanción de una ley de marina mercante e industria naval, que de un horizonte cierto a la actividad para posibilitar el pleno desarrollo del sector.

Además, se busca que se limite la importación de buques usados, porque le resta trabajo a la industria nacional, reduce la capacidad de generar empleos y sus desechos genera un daño irreparable al medioambiente.

De hecho, el mayor socio del Mercosur, Brasil desde que prohibió la importación de buques usados posibilitó un despegue vertiginoso de su industria. Aunque, junto a ello, destacaron altos representantes del sector, generó una clara política de fomento a la actividad, con respaldo de financiamiento, garantías de créditos y aliento a la exploración off shore, que la transformaron en una de las industrias más dinámicas del país.

Asimismo, explicó un experto en diálogo con Infobae.com que se corrija una norma de la Prefectura Nacional que autoriza el ingreso de barcazas a la hidrovía con hasta 61 cm de profundidad, como son las que en su mayoría transitan con bandera paraguaya, en lugar de 78 cm que se exige para la industria nacional.

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