Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Investigadores Argentinos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Investigadores Argentinos. Mostrar todas las entradas

sábado, 24 de marzo de 2012

La Argentina es desde hoy el único país del mundo que produce el remedio para el Chagas


Pocos ejemplos más claros que el mal de Chagas para comprender cabalmente de qué se habla cuando se habla de “enfermedades olvidadas”: en 2003 el laboratorio internacional que lo producía fabricó la última partida del único fármaco desarrollado en muchas décadas para eliminar el parásito que lo causa, el Trypanosoma cruzi .
La planta de producción del medicamento. Foto: MAPRIMED
A fines del año pasado, y en medio de una situación crítica para los pacientes y de la desesperación de la gente que trabaja en el tema, la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras lanzó un llamado de alerta por el agotamiento del stock del benznidazol.
Ahora, después de un intento fallido en Brasil y gracias a un acuerdo entre dos laboratorios farmacéuticos locales (Maprimed y Elea), la Fundación Mundo Sano y el Ministerio de Salud de la Nación, la Argentina se convertirá en el único productor mundial del fármaco.
“Se empezó desde cero, porque si bien la información está en la patente no está el detalle industrial, y en esto no estamos hablando de hacer dos gramos o dos kilos, sino de preparar 200 kilos hasta fin de año -cuenta Hernán Orgueira, doctor en química formado en la UBA y posdoctorado en los Estados Unidos, que hoy es gerente de investigación y desarrollo de Maprimed, un laboratorio modelo aprobado por la FDA que desarrolla materias primas medicinales-. [Contrariamente a lo que podría pensarse] es un medicamento bastante difícil de producir: la síntesis química del API ( active pharmaceutical ingredient o principio activo) es complicada y bastante riesgosa. Hay que capacitar especialmente a todo un equipo operativo. Pero ya tenemos el primer lote.”
Se calcula que en el mundo hay unos 12 millones de personas afectadas por la enfermedad de Chagas, y que más de un millón y medio residen en el país. Esta endemia americana se distribuye de México a la Argentina, e incluso tiene reservorios en el sur de los Estados Unidos y casos identificados en Canadá.
Transmitida por la vinchuca, esta parasitosis tiene una etapa aguda que puede presentar fiebre, aumento del hígado y hasta miocarditis o meningoencefalitis. En la etapa crónica suele presentar cardiomiopatía difusa grave. Causa grandes pérdidas económicas por incapacidad laboral y muerte repentina en personas aparentemente sanas. “Sin tratamiento, un tercio de los pacientes desarrollan problemas cardíacos”, dice Sonia Tarragona, directora de Mundo Sano.
Ante la urgencia del caso, el Ministerio, la Fundación y ambas compañías farmacéuticas, con la participación de la Anmat, el INTI y el Instituto Fatala Chaben, iniciaron a fines del año pasado una carrera contra reloj. El resultado es este primer lote de calidad y la posibilidad de iniciar la producción. Se hará en la planta de Mataderos de Maprimed, que tiene 90.000 litros de capacidad y una producción de 190 toneladas de medicina anuales, de los cuales exporta el 75% a Estados regulados.
El tratamiento con benznidazol se realiza por única vez tomando dos píldoras diarias durante 60 días.
“Cuanto antes se traten los pacientes más garantías habrá de curación -subraya Tarragona-, porque una vez que existe daño cardíaco ya no se puede revertir. De modo que es imperioso atacar tempranamente. Se puede hacer hasta en niños menores de dos años, ya que el fármaco no tiene efectos adversos y se curan rápido.”
Como novedad, el benznidazol local se ofrecerá en dos presentaciones: “Hay una de 100 mg y otra de 50 mg, ambas solubles, con lo que se evita el desperdicio, ya que las dosis se calculan por kilos de peso”, explica Luis Ferrero, gerente de la línea de Enfermedades Desatendidas de ELEA.
Según Tarragona, ya se están recibiendo pedidos para abastecer las necesidades de hospitales de Barcelona, Madrid y los Centros de Control Epidemiológico de los Estados Unidos, y están en contacto para proveerlo a organizaciones internacionales, como la OPS y la OMS.
Fuente: La Nacion

domingo, 16 de octubre de 2011

Así fabrica misiles la Argentina, 25 años después del Proyecto Cóndor

Eduardo Fabre, presidente del Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF), sostuvo este sábado en MDZ Radio que la Argentina está a punto de llegar al máximo del desarrollo en la construcción de "vectores", o "misiles".

Esto es así, afirmó, porque "ya se logreó superar la altura de 350 kilómetros de velocidad "y nos acercamos a los 500 kilómetros, fuera de la atmósfera, lo que facilitará las cosas y nos permitirá que el país desarrolle la tecnología necesaria para la defensa en lugar que tener que comprarla".




El misil argentino Gradicom II.
Fabre dialogó en vivo con Gabriel Conte en el programa República de Mendoza. Allí explicó que "aunque no exista una hipótesis de conflicto, los países deben desarrollar tecnología que en principio es bélica, útil para defender los recursos naturales, por ejemplo, pero que en el futuro pueden resultar útiles para la vida cotidiana, como ha sucedido con los grandes descubrimientos en telecomnicaciones, por citar un caso".

En ese sentido, el funcionario mendocino del Ministerio de Defensa explicó que "a esos vectores podemos darle múltiples usos: si le ponemos un artefacto explosivo, será un instrumento bélico. Pero si le ponemos otros elementos, como por ejemplo para las comunicaciones, tendrá otra utilidad".

Ejemplificó que "la detección de las nubes de humo de los volcanes, tan útil para la navegación aérea, se hace, precisamente, con tecnología que desarrollamos nosotros".

En cuanto a las pruebas con misiles, Fabre explicó que "son lanzados desde Chamical, en La Rioja" y que impactan "en las Salinas Grandes, en el norte de Córdoba, en una zona sumamente despoblada".

Dijo que "también tenemos otra planta de lanzamiento en Mar Chiquita, cerca de Mar del Plata, pero un juez federal nos impide las prácticas sobre el Atlántico por protección del medio ambiente y de una determinada especie de aves, en una época específica del año, por lo que estamos limitados en ese aspecto".

Además, valoró que se esté trabajando en ese orden en la actualdiad luego de la desactivación del proyecto Cóndor, un misil que comenzó a crearse en la época de Alfonsín y que "por presiones de potencias de aquel momento", según explicó Fabre, "fue desactiovado completamente".

El funcionario destacó la reapertura de astilleros y de una fábrica de aviones en Córdoba, "luego de 25 años de inactividad". Resaltó que "hubo que convocar a especialistas y técnicos que ya estaban jubilados para poder entrenar a los más jóvenes, que son la materia prima para estas investigaciones que se están llevando a cabo en la Argentina".

En otro punto, ratificó la necesidad de que "la UNASUR tenga una estrategia común" en la materia a su cargo. Consultado sobre la relación de nuestro país con la industria bélica de Venezuela y en torno al rol que tiene el nexo que representa el ministro Julio De Vido y el área de Planificación Federal en este punto, Fabre sostuvo que "ojalá crezca esa relación porque es beneficiosa".






Investigador Argentino creó un novedoso sistema de generación de energía eléctrica a partir de las mareas oceánicas

El investigador santacruceño Patricio Bilancioni presenta el “Sistema de generación de energía a través de las mareas oceánicas”, una patente de invención por la cual se espera producir energía eléctrica a partir del movimiento de las mareas.

El investigador santacruceño Patricio Bilancioni presenta el “Sistema de generación de energía a través de las mareas oceánicas”

La presentación será este miércoles en el marco de la Exposición Innovar que se desarrollará en la megamuestra Tecnópolis, en la localidad bonaerense de Villa Martelli.

Según su creador, este sistema podría utilizarse desde Tierra del Fuego hasta las costas de la provincia de Buenos Aires.

La energía mareomotriz es aquella que se genera gracias al ascenso y descenso rítmico del nivel del mar.

Este fenómeno de pleamar (marea alta) y bajamar (marea baja) se repite aproximadamente dos veces por día. El sistema de generación de energía a través de las mareas es muy similar al empleado en las plantas hidroeléctricas, excepto que el agua no fluye en un solo sentido, sino que utiliza tanto el flujo como el reflujo.

A diferencia de los tradicionales dispositivos mareomotrices, este sistema no requiere turbinado y funciona las 24 horas. Tampoco requiere ningún tipo de combustible para ponerse en marcha, no produce impacto visual ni ambiental y es 100 % ecológico, dado que no afecta la flora ni la fauna.

El sistema puede instalarse sobre tierra firme en cualquier lugar de la costa con mareas adecuadas y funciona sobre la base un reservorio que se llena durante el ascenso de la marea.

Este llenado hace que las cubas o ascensores —montados sobre cilindros oleohidráulicos— desciendan a una velocidad determinada y originen una energía de presión que hace funcionar un motor hidráulico y un generador/alternador.

“En este punto ya tenemos energía eléctrica”, relató Bilancioni entusiasmado a Telam.

Luego, el flujo hidráulico sigue su curso hasta la base de la cuba o ascensor gemelo, logrando su ascenso, hasta ponerlo en posición de carga. “De esta forma, se origina un movimiento constante durante las 24 horas”, agregó.

Pero este sistema no sólo trabaja a través de las mareas. “Antes que se me otorgara la patente —explicó Bilancioni— le hicimos variantes al mismo equipo para adaptarlo a distintos lugares sin el recurso de las mareas. Así, podría utilizarse para repotenciar represas hidroeléctricas ya construidas y en funcionamiento, donde no interfiere al sistema original y las dota de mayor capacidad, con inversiones realmente bajas”.

“También podría utilizarse en zona de ríos, donde las condiciones son totalmente fáciles de implementar. Se puede producir energía eléctrica, riego o ambos al mismo tiempo”, agregó.

Además de la generación de energía eléctrica, el ambicioso sistema es capaz, cambiando solo algunos dispositivos —pero sobre la base del mismo funcionamiento—, de transformar esa energía en hidrógeno para desalinizar el agua de mar y hacerla potable.

Bilancioni aseguró que “el valor máximo del Kw. instalado no supera en ningún caso al de cualquier energía renovable, con el agregado de que las obras son rápidas de construir, tienen una larga vida útil y muy bajo mantenimiento; es decir, tiene una sumatoria de conveniencias importantes a la hora de considerar el retorno de las inversiones”.

Y si el sistema se instala en una represa hidroeléctrica, la obra baja su costo, dado que no necesita la construcción del reservorio, como en el original de las mareas oceánicas.

Fuente

Anuncian acuerdo con firma china para fabricar helicópteros en Córdoba

Así lo anticipó esta mañana a Cadena 3 el ministro de Defensa de la Nación, Alberto Puricelli. “Hay un primer acuerdo para trabajar en ese sentido. Esto pone en valor a nuestra fábrica”, dijo en el marco de los 84 años de Fadea

Confirman acuerdo para la fabricación de helicópteros en Fadea (Alberto Puricelli, ministro de Defensa).

El ministro de Defensa de la Nación, Alberto Puricelli, en diálogo con Cadena 3 adelantó que el Gobierno nacional zanjó un acuerdo con una empresa China para la fabricación de helicópteros en la Fábrica de Aviones de Argentina (Fadea) de Córdoba.

“Hay un primer acuerdo para trabajar en ese sentido. Esto pone en valor a nuestra fábrica para que logremos el segundo convenio con una fábrica, en este caso, de importante nivel tecnológico”, aseguró el funcionario.

Estas declaraciones fueron formuladas por Puricelli en el marco del aniversario número 84 de Fadea.

Si bien no hay detalles de la cantidad de helicópteros que se van a fabricar, se informó que serían en tres etapas: la primera, que constará sólo de ensamblaje de autopartes que vienen de China; una segunda, que es la fabricación de autopartes; y una tecrera, que es la fabricación completa del helicóptero.

La Fábrica de Aviones de Argentina (Fadea) festeja hoy sus 84 años desde que fuera fundada por el presidente radical Marcelo de Alvear en 1927.

En el marco de los festejos de Fadea se realiza una muestra de productos y servicios actuales e históricos y pruebas acrobáticas de aviones Pampa y A4.

Fuente

sábado, 9 de julio de 2011

La Argentina lanzará por primera vez en su historia un cohete de dos etapas

El próximo lunes Argentina lanzará por primera vez en su historia un cohete de dos etapas


La experiencia piloto que conduce el Ministerio de Defensa implicará un salto cualitativo y cuantitativo en materia de investigación y desarrollo en vectores, como se denomina técnicamente a los cohetes.

En el mediano plazo, el programa pretende alcanzar la capacidad para poner satélites en órbita.

Por eso, el objetivo del proyecto excede el inminente lanzamiento y apunta a desarrollar de forma endógena las capacidades tecnológicas, infraestructura y la formación de expertos nacionales en un área donde ni siquiera existe la posibilidad de transferencia de conocimiento desde los países centrales.

En la actualidad, sólo Estados Unidos, Francia, Rusia, China y Corea pueden hacerlo.
Un lanzamiento desde la NASA o CNES, la agencia espacial francesa, puede llegar a costar más de 80 millones de dólares.

El cohete Gradicom II, con sus dos motores que se encienden en distintas etapas del vuelo, romperá la velocidad del sonido que le permitirá lograr una altura de 90 kilómetros y caer a una distancia de entre 90 y 120 kilómetros de la base.

El lanzamiento se hará desde el Centro de Ensayo y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados en Chemical,
La Rioja, una base militar inagurada en 1946 por Juan Domingo Perón que se encontraba semiabandonada.

Si las condiciones meteorológicas lo permiten y la experiencia es exitosa, el mismo lunes por la noche el video del lanzamiento será exhibido por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner durante la Cena de Camaradería de las Fuerzas Armadas en el Edificio Libertador.

Se trata del segundo cohete que disparará el país después de más de 25 años de abandono de la actividad de I+D (investigación y desarrollo) en la materia.
El punto de partida se registró en 2009, con la experiencia del Gradicom PCX, un cohete de corto alcance con un solo motor.

El paso siguiente será convertir el cohete en misil para que pueda modificar su trayectoria en medio del vuelo.

La iniciativa está encabezada por el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (Citedef).

El combustible, el chasis junto con la electrónica y telemetría del cohete fueron producidos en el país por científicos e ingenieros argentinos.
El lanzamiento permitirá probar la separación de etapas así como distintos aspectos aerodinámicos y procesos químicos del cohete.

El proyecto que será testeado el próximo lunes rechaza la teoría económica que conduce a los países como Argentina a especializarse en las actividades donde son más competitivos por naturaleza como política de desarrollo.

En cambio, como sostiene el economista coreano Ha-Joon Chang, la iniciativa parte de la idea de que las ventajas se crean.

El profesor de la Universidad de Cambridge recurre al caso de Nokia.
La compañía finlandesa comenzó como un conglomerado maderero y en 1960 abrió una división electrónica que dio ganancias por primera vez en 1977, hoy es una de las productoras de teléfonos celulares más importantes del mundo.
A su vez, Chang enfatiza el rol de un Estado activo y las regulaciones para asegurar el éxito de esas estrategias de desarrollo.

En la cartera de Defensa no pretenden comparar la iniciativa del Gradicom con el caso de Nokia, pero consideran que el desarrollo forma parte de un proceso necesario si Argentina pretenden en el mediano plazo continuar con su programa aeroespacial y desarrollar la capacidad para poner sus propios satélites en órbita.

Por eso, advierten que se trata de una experiencia piloto donde pueden surgir errores vinculados con el lanzamiento o la separación de las etapas del cohete.
No obstante, enfatizan que en los últimos años el país reactivó el diseño, la producción y operación de satélites propios que fueron lanzados desde Francia y Estados Unidos.

El gasto nacional en I+D llegó hasta 0,52 por ciento en 2008.

Se trata de una cifra creciente pero baja en comparación con Estados Unidos, Europa e incluso Brasil, donde asciende al 1,1 por ciento.

Tomas Lukin


pagina12.com.ar

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-171815-2011-07-09.html

domingo, 20 de marzo de 2011

El joven Argentino que clona caballos

Andrés Gambini tiene 26 años y acaba de crear vida en un laboratorio. Pero no cualquier vida: un caballo de carrera que cotiza hasta US$ 25 millones. ¿El negocio del siglo?

Andrés Gambini tiene 26 años y acaba de crear vida en un laboratorio. Pero no cualquier vida: un caballo de carrera que cotiza hasta US$ 25 millones. ¿El negocio del siglo?

Por Gonzalo Figueroa
Veinticinco millones de dólares es lo que cuesta el caché de Julia Roberts; lo que se habría ofrecido para matar a Hugo Chávez. Veinticinco millones de dólares es quince veces el costo del auto más caro del mundo. Ochocientas noventa y tres noches en la suite real del único hotel siete estrellas del planeta. Veinticinco millones de dólares es un 50 por ciento más de lo que factura Messi en un año. Dos veces y media lo que el Banco Mundial donará a Haití en su lucha contra el cólera. Veinticinco millones de dólares es quinientas treinta y cinco veces el ingreso anual de un estadounidense promedio. Veinticinco millones de dólares son 100 millones de pesos. Un millón de billetes de cien. Si se apilaran, tendrían una altura de 120 metros. Un edificio de cuarenta pisos. Eso -todo eso- es lo que cuesta un caballo de carrera. El más caro del mundo. Veinticinco millones de dólares. Si alguien pudiera clonar ese caballo -crear otro genéticamente igual a partir de una célula-, quizás duplicaría su capital. Y, eso, con suerte, algún día podrá realizarse tantas veces como uno quiera.

Andrés Gambini, cordobés, de 26 años, trabaja para que sea posible.

Telegráficamente, de Andrés podría decirse que nació el 15 de mayo de 1984 en Córdoba Capital, tiene tres hermanos y una hermana, un sobrino y dos perros. Tiene pelo corto y una trenza fina en la nuca. Estudió veterinaria en la Universidad Nacional de Río Cuarto y se recibió con el mejor promedio. Empezó a investigar en tercer año de la facultad. Trabajó en San Luis en un haras. Le ofrecieron clonar cerdos y dijo que no. Se mudó a Buenos Aires en 2008 para trabajar en clonación equina. Está becado por el Conicet para hacer un doctorado. Da clases de fisiología animal en la facultad de Agronomía de la UBA. Está a favor del matrimonio entre homosexuales, pero votaría a Macri. Le gusta el pop. Le gustaría trabajar con caballos y dar clases toda su vida. El laboratorio lo aburre, prefiere el campo.

Agronomia
Es el primer día de julio y Andrés me recibe en la entrada de la facultad de Agronomía de la UBA, y casi lo primero que hace es mostrarme que le está saliendo un herpes en la boca por el estrés. Tuvo una semana complicada: le quisieron robar el auto que hacía unos días se había comprado, una de las yeguas preñadas abortó el clon, y una de las mujeres que trabaja en el laboratorio mató -accidentalmente, al confundir formol con agua- todos los embriones que hacía dos meses estaban creando para un hombre que trabaja con Adolfito Cambiaso.

La facultad de Agronomía está en una zona de Villa Urquiza a la que los vecinos llaman “Agronomía”. Está rodeada de un cerco y tiene calles internas. Calles con autos que avanzan sigilosos, a paso de hombre. Calles con estudiantes y docentes. Los pocos edificios que se desprenden a los costados están camuflados entre árboles. Hay un sendero, más árboles, plantas, hay verde y silencio. Al fondo, asoma un edificio donde está el laboratorio. Atrás quedaron las bocinas, la gente apurada, el caos del tránsito.

-Mirá qué lindo es esto. Estás en la ciudad pero también en el medio del campo -dice Andrés.

Su casa
Martes 13 de julio, su casa. Mesa de un metro cuadrado, mantel marrón, un sillón, dos sillas de madera y una plegable, un aparador con fotocopias y una notebook. Arriba, en fila, como soldados etílicos: botellas de vodka, fernet, vinos y licor de melón. Andrés -buzo negro, bombacha beige de gaucho y pulsera de metal en la muñeca izquierda- cuenta que siempre quiso ser veterinario, pero que el test de orientación vocacional le dijo que tenía que hacer algo relacionado con la computación; también cuenta que quiere presentar un proyecto en Innovar, un concurso nacional de investigaciones; que en Estados Unidos y Europa se clonaron muchos caballos; que a su trabajo lo paga Bio Sidus, que es una rama de Sidus, un grupo de empresas farmacéuticas que clonó a la primera vaca en 2002; que el dueño se llama Marcelo Argüelles (hoy ex dueño: el grupo acaba de anunciar la división societaria y Bio Sidus quedó a cargo de las primas de Marcelo, Estela Argüelles de García Belmonte e Irma Argüelles); que estuvieron un año trabajando sin ver resultados, y que ahí pensó en mandar todo a la mierda.

-Hacíamos lo mismo que en Estados Unidos y no salía, hasta que dimos en la tecla. Ese día cambiamos todo. Le dije a mi jefe que no quería trabajar si no estaba todo lo que necesitábamos, pero como estamos en la Argentina siempre faltaba algo. O faltaba una droga o un reactivo o una estufa. Eso sigue pasando ahora.

Lo novedoso -además de la clonación- es la agregación embrionaria. Un proceso por el cual se ponen dos o tres embriones en “un pozo”, que luego de unos días se fusionan y generan un súper embrión de mejor calidad que duplica o triplica la tasa de preñez. Este proceso ya se aplica en clonación vacuna, pero es la primera vez que se intenta con caballos. Este es el proyecto que va a presentarse a Innovar.

Además, cuenta que el trabajo con caballos es más complicado que con otros animales; que no es fácil conseguir los ovocitos porque hay pocos frigoríficos equinos; que la idea del clon no es tener un caballo de carreras o de polo igual al progenitor, sino que es dar hijos, porque a los potros se los castra para las competencias deportivas, y los caballos se venden por ser hijos de tal; que cuando el laboratorio y el campo anduvieron bien, fueron tres meses de clímax, viajaba al campo tres veces por semana y los martes dormía en el laboratorio; que ahí, entre agosto y diciembre, lograron siete preñeces. Una yegua abortó hace poco, sólo dos preñeces se mantienen, y una de ellas tiene que finalizar en julio, ahora. Está por nacer el primer caballo clonado de América latina, y se encuentra en el útero de Perdida Puestera, una rosilla criolla que, salvo su vientre pelado para que le hagan ecografías, está cubierta de pelo rosa, blanco, negro. La yegua está en un hospital equino llamado Kawell.

El laboratorio
El laboratorio es bastante parecido a lo que uno se imagina. Techos altos, pisos viejos, muchas máquinas que se adivinan caras, afiches sobre clonación, microscopios, tubos, líquidos, y un calor denso. Además, en este laboratorio hay un microondas, heladera, mate sobre una mesa, tuppers, un dispenser de agua, una bandeja con ovarios de vaca y una chica que mira células a través de un microscopio. Me invita a mirar, y miro. Me habla con palabras que no entiendo, pero le respondo que sí, que lo veo, ajá. Después Andrés le cuenta que soy periodista, no veterinario.

-¿Hay alcohol en gel? -pregunta Andrés.

-Sí, en el primer mundo -responde la chica.

Me muestra todo lo que hay mientras lo nombra: lupas estereoscópicas, pipetas, tips, placas. La máquina centrífuga, el agitador, el tanque de nitrógeno líquido, los recipientes donde debería haber alcohol en gel y no hay. La incubadora.

-Acá es donde crecen los babies.

Andrés abre el tanque de nitrógeno líquido y sale un humo blanco, como si fuera una película. Con una pinza saca un tubo de ensayo congelado, y lo pone en agua tibia.
El nitrógeno líquido tiene una temperatura de -196 °C, me cuenta, y me pide que sostenga el embrión que está en agua tibia mientras él cierra el tanque.

-No hay forma de estar cerca del cordobés y que no te haga trabajar -comenta una rubia tratando de hacerme creer que mal de muchos es consuelo.

Le preguntan si va a tomarse las vacaciones ahora, y dice que no, que prefiere estar con la yegua que va a parir y con el clon cuando nazca. Le avisan que si no las toma ahora, las pierde. Entonces pide la última semana de julio.

El campo
Martes 13 de julio. De la casa de Andrés vamos a la vecina facultad de Agronomía, por donde nos busca Adrián, chofer de Bio Sidus, para llevarnos al campo. Por la ruta que va a Baradero, Adrián comenta que a él le pagan el almuerzo, y Andrés protesta y empieza a calcular: hace veinte años que el chofer trabaja para la misma empresa, veintidós días hábiles por mes, diez pesos cada almuerzo.

-Te podés comprar un auto con lo que ahorraste -le dice.

-Me pagan el almuerzo porque soy empleado de ellos -se defiende Adrián.

-Yo soy empleado de la facultad de Agronomía y no me pagan los almuerzos – retruca Andrés. Después cuenta que el fin de semana estuvo con ataques de ansiedad, que le costaba respirar porque parecía que la yegua iba a parir en esos días.

Tranquera blanca, camino de piedras y avena sembrada a ambos márgenes. Si no fuera por el guardia que tiene una camioneta a su disposición y que nos autoriza a pasar, diría que es un campo como cualquier otro. El campo: cuatro establos casi iguales, techo verde, uno con oficina, una casa colonial al fondo, una antena de DirecTV, una laguna artificial, varios perros, un tanque de agua, eucaliptos, pinos y plantas. Y viento. Mucho viento y olor a campo.

Yancamil Caita -alias Caita- es la yegua preñada que tiene fecha para noviembre. Más tarde será el turno de visitar a la estrella, la que va a parir en julio, ahora. Caita tuvo una inflamación en la placenta, pero está mejor. Ahora, dos peones la encierran en una manga para que Andrés la revise. Se pone un delantal celeste y un guante de látex (recubierto por un gel lubricante) que le cubre todo el brazo. Se lamenta por Caita porque el gel está frío. Le toma la temperatura con un termómetro rectal: 37,5 °C.

-Los caballos tienen temperatura un poco más alta que las personas -me explica.

Mete el brazo todo lo que puede por el ano de la yegua, saca bosta y la tira a un tacho. Yo retrocedo un paso. Le pone un guante y gel al ecógrafo y se mete de nuevo en Caita. Mira el monitor y, con la mano libre, estirando el brazo, maneja el teclado. Parece crucificado; el ecógrafo está casi a un metro. Revisa la ubre. Está bien, y Andrés sonríe.

Los peones agarran a Caita mientras le saca sangre.

-Tá más linda -dice Andrés. Antes de guardar el ecógrafo, le saca una foto con su celular a la pantalla. Parece padre primerizo.

Me da el frasco con sangre para que lo sostenga; está tibio. No se puede estar cerca del cordobés y que no te haga trabajar, pienso. Les cuenta a los peones que tuvo ataques de ansiedad el fin de semana, que le costaba respirar, que pensaba que la yegua estaba por parir.

Adrián, el chofer, aparece de nuevo y vamos al Kawell, el hospital equino. Perdida Puestera, la yegua que va a parir ahora, en julio, está internada. Nos reciben dos veterinarios y Andrés les cuenta que tuvo ataques de ansiedad cuando pensó que el clon estaba por nacer, y les pregunta si la yegua estuvo tranquila estos días. Le dicen que sí.

A cien metros, en un corral individual, como si fuera una habitación privada de hospital, la yegua espera. Andrés se acerca a Puestera, la acaricia, la mira. Camina a su alrededor y le habla. Puestera tiene el número 790 en la pata izquierda, y en su vientre pelado, al que está por ser el primer caballo clonado de América latina.

Epilogo
El 4 de agosto, después de doce meses de gestación -el promedio es entre once y doce- nació el primer caballo clonado de América latina. Recibió el desmesurado nombre de Bs Ñandubay Bicentenario. (Bs es por Bio Sidus, la empresa que financió la investigación; Ñandubay, por el caballo del que se sacó la célula para lograr la clonación; y Bicentenario, en honor a los doscientos años desde el primer gobierno patrio.)

-Yo me quedaba a dormir ahí, en el Kawell. Me quedé como veinte noches, fácil. Dormía sobre un colchón, en un establo al lado del box de la yegua. Era mucho estrés, pasaba frío porque era invierno, me agarró fiebre, dolor de garganta, placas, y me salió un absceso porque me habían bajado las defensas -cuenta Andrés, cuatro meses después. Se volvió a su casa en Capital Federal para hacer reposo unos días, mientras Puestera seguía sin parir. Cuando Andrés comenzó a sentirse mejor, quiso volver a dormir en el establo, pero eligió quedarse un día más en su casa para recuperarse bien.

-Esa noche nació el clon.

El mundo, sin embargo, tuvo que esperar hasta el 19 de octubre para saberlo, porque era necesario esperar los resultados del laboratorio de Genética Veterinaria de la Universidad de California en Estados Unidos, que garantizó que los genes de ambos caballos eran idénticos. Ese día, la noticia salió en medios digitales de todo el país y algunos del extranjero. Andrés estuvo toda la tarde googleando, buscando noticas del clon, de su trabajo, de su hijo. Las encontraba y las subía a facebook. Al día siguiente, Bs Ñandubay Bicentenario, Andrés y el resto del equipo que trabajó estaban en los diarios.

-Al otro día, me despertaron las radios. Como había salido en la tapa de La Voz del Interior, me llamaban de todas las radios, de todos los programas de televisión. Es muy gratificante. Se hizo visible el trabajo por algo lindo y que vendía: un potrillo clonado corriendo.

Se conoció, también, que en noviembre Adolfito Cambiaso subastó un clon de su mejor yegua. Ese clon nació el 3 de agosto, un día antes que Bs Ñandubay Bicentenario, pero el trabajo se realizó en un laboratorio de Estados Unidos. Allá estuvo el potrillo hasta cumplir tres meses, y ser repatriado. El clon -la clon- es una yegua llamada Cuartetera, y fue comprada en 800 mil dólares por el tenista David Nalbandian y Ernesto Gutiérrez, que es íntimo amigo de Cambiaso.

Andrés, por su parte, sigue con el doctorado, evaluando los efectos de la agregación embrionaria. Ese trabajo, llamado “Súper clones equinos”, ganó el concurso de Innovar 2010 en el rubro “Investigación aplicada”. El premio (aún no sabe cuál ni cuánto) se reparte entre los cuatro integrantes del equipo: Andrés Gambini, Javier Jarazo, Ramiro Olivera y Florencia Karlanian.

Y sigue generando embriones. Los estudia, les mira las células madre, ve si están bien conformados. A algunos -pocos- los transfiere a las yeguas, hay otros a los que deja crecer en el laboratorio para probar cuánto se desarrollan.

-La idea es seguir transfiriendo embriones para evaluar estadísticamente si hay diferencias o no entre los grupos de uno, dos o tres embriones, y tratar de ver la eficiencia de la agregación embrionaria y el impacto que tiene.
Pero siempre se puede ir un poco más lejos. El alambrado que delimita lo posible se puede mover.

-Ahora estoy clonando equinos con ovocitos de vaca -dice Andrés desde el otro lado del teléfono, unos días antes de que termine 2010.

Ante la lógica e inmediata pregunta de cómo es eso posible, explica que, siempre que se clona, al ovocito (el óvulo) se le saca la información genética para que sólo queden los datos del animal que se quiere clonar. Entonces, como es más fácil conseguir ovocitos de vaca, se les saca la información genética y se agrega la célula de un caballo. Y tendría que nacer un caballo, porque ése es el ADN que tiene. Pero como generalmente se mueren cuando llegan al estadio de ser cuatro u ocho células, Andrés le dio una vuelta de tuerca: usando la agregación embrionaria, mezcla en un pozo un embrión de yegua-caballo, y dos o tres de vaca-caballo. Quizás, los embriones vaca-caballo solos no funcionen, pero al mezclarlos con uno yegua-caballo, sí, y puedan ayudar a la formación del embrión, ahorrando ovocitos equinos.

Así va a seguir: creando vidas desde una célula, buscando la forma más eficiente de clonar. Esto es: jugando a ser Dios.

Andrés Gambini tiene 26 años y acaba de crear vida en un laboratorio. Pero no cualquier vida: un caballo de carrera que cotiza hasta US$ 25 millones. ¿El negocio del siglo?

Andrés Gambini tiene 26 años y acaba de crear vida en un laboratorio. Pero no cualquier vida: un caballo de carrera que cotiza hasta US$ 25 millones. ¿El negocio del siglo?

Andrés Gambini tiene 26 años y acaba de crear vida en un laboratorio. Pero no cualquier vida: un caballo de carrera que cotiza hasta US$ 25 millones. ¿El negocio del siglo?

Andrés Gambini tiene 26 años y acaba de crear vida en un laboratorio. Pero no cualquier vida: un caballo de carrera que cotiza hasta US$ 25 millones. ¿El negocio del siglo?

Fuente : Brando

http://www.conexionbrando.com/1358505-el-joven-que-clona-caballos

miércoles, 16 de marzo de 2011

Científicos Argentinos y de la NASA prueban en la Antartida un traje espacial diseñado para Marte por un Argentino

Científicos argentinos y de la NASA prueban por primera vez en la base antártica Marambio un traje para misiones a Marte diseñado por el argentino Pablo Gabriel de León, investigador de la agencia estadounidense, informó la Asociación Argentina de Tecnología Espacial (AATE).

La misión “Marte en Marambio”, que lidera de León, está integrada por científicos de la NASA y técnicos e investigadores de Instituto Nacional de Medicina Aeronáutica (INMAE) y de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), que les facilitó el traslado y el alojamiento, confirmaron fuentes aeronáuticas.

El investigador argentino, quien dirige además el Laboratorio de Vuelos Espaciales Tripulados de la Universidad de North Dakota, diseñó el “NDX-1″, dijo que el traje ya “ha pasado por diferentes pruebas en condiciones de simulación similares a las del planeta rojo”.

“Ahora hemos elegido el continente antártico por su ambiente similar al planeta Marte” explicó de León, quien dirige las pruebas.

“La Antártida es uno de los últimos lugares del planeta que han sido mínimamente modificados por el hombre. Sumado a esto la temperatura, los vientos y la sequedad de la atmósfera -dijo-, el continente antártico se convierte en el lugar ideal para realizar este tipo de experimentación”.

Como parte del Programa NASA-ASTEP (Astrobiology, Science and Technology for Exploring Planets) y en misión del Centro Espacial AMES de la NASA, se trabajará para perfeccionar un mecanismo que permita la toma de muestras estériles, reduciendo al mínimo la contaminación.

El traje de exploración planetaria NDX-1 es sometido pruebas para ver su desempeño en las tareas que los astronautas deberán realizar durante futuras misiones tripuladas a Marte.

En la investigación acompañan al argentino el científico senior Jon Rask y Margarita Marinova, científica planetarias, miembros ambos del Centro Espacial NASA Ames, en California.

Marte es uno de los planetas del sistema solar que posee condiciones similares a la Tierra, por lo que uno de los objetivos de las misiones tripuladas será investigar la posibilidad de vida, la existencia de microorganismos o restos fósiles.

La ubicación de la Base Vicecomodoro Marambio, en el extremo norte del continente, permite buscar vestigios de vida dado que se puede acceder directamente al suelo y obtener muestras que han permanecido sin contaminación durante decenas de miles de años.

La Misión Marte en Marambio es un proyecto que llevó más de un año de preparativos entre la NASA, la Universidad de North Dakota, la Fuerza Aérea Argentina y otros organismos.

De León está radicado en Estados Unidos, lleva más de 20 años dedicado a la labor espacial y periódicamente regresa al país donde, a través de la AATE -entidad sin fines de lucro- promueve el desarrollo de la ciencia y la tecnología.

Entre estas actividades se encuentra la organización del Congreso Argentino de Tecnología Espacial, cuya sexta edición se realizará en la provincia de San Luis en mayo de este año.

Fuente : notio.com.ar

http://innovacionespacial.blogspot.com/2011/03/antartida-prueban-un-traje-espacial.html

La Argentina cubre casi todas las áreas de la astronomía, con más de 200 investigadores”

En la Argentina se desarrollan investigaciones de primer nivel. Históricamente fue el país más importante de todo el continente, donde se cubren, con más de 200 investigadores, casi todas las áreas de la Astronomía desde las tradicionales hasta las vanguardistas

Entre las primeras, está la astronomía estelar, galáctica, extragaláctica y solar.

Entre las vanguardistas: el estudio de planetas extrasolares alrededor de otras estrellas.

Los trabajos se hacen en distintas sedes y se desarrollan tanto desde el punto de vista teórico como observacional.

En los últimos años ha habido una disminución en la emigración y algunos regresos de investigadores.

La creación del Ministerio de Ciencia ayudó a la astronomía nacional.

Se formó una comisión con todas las instituciones astronómicas, que evalúa proyectos de mediana y alta envergadura donde la Argentina pueda participar.

Por ejemplo, la continuidad del Gemini, que consiste en dos telescopios, uno en Chile y otro en Hawai.

La Argentina participa en un 2% de gastos y tiempo de uso

Por Hernan Muriel
Presidente de la Asociación Argentina de Astronomía.

tiempo.elargentino.com

jueves, 17 de febrero de 2011

La Argentina patentará un robot que mide y evalúa diferentes genotipos de soja

La plataforma automática permite optimizar la reducción en el uso de agroquímicos y habilitó la utilización de germoplasma para el desarrollo de nuevas variedades de soja. Funciona en el INTA de Balcarce

Científicos argentinos trabajan en este descubrimiento

Los resultados del invento abren un enorme campo de posibilidades para el cultivo de soja. El robot evalúa distintos genotipos de soja que se producen en la región respecto de su capacidad para tolerar el déficit sequía. Ya se presentó la patente.

Este proyecto fue denominado “Aproximación genómica integrada en el Mercosur para la prospección de genes útiles al mejoramiento de la soja frente al estrés biótico y abiótico”. Y surgió a partir de una convocatoria inicial del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación en 2007 en colaboración la Comunidad Europea abierta al Mercosur. En consecuencia, se eligió investigar en soja ya que no existía un trabajo sistemático ni coordinado entre las instituciones públicas. Por eso, tras la propuesta, se tuvieron en cuenta vinculaciones ya establecidas en Argentina con otras instituciones tales como el INTA, Conicet, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres de Tucumán (Eeaoc) y la Universidad de Buenos Aires, entre otras.

En tanto, se había empezado a interactuar con grupos uruguayos, brasileños y paraguayos y se buscaron dos empresas privadas interesadas en ser adoptantes directos de los resultados de proyecto.

La novedad se dio a conocer esta semana en el marco de la presentación de Biotecsur, es decir, una plataforma de biotecnologías que vincula a los sectores privado, académico y públicos de Argentina, Uruguay, Paraguay y Uruguay que conforman el Mercosur. De esta forma se articula las capacidades científico tecnológicas disponibles en la región con el sector productivo. Biotecsur se propone el desarrollo de acciones enfocadas en temas prioritarios en biotecnología para la región, de modo de promover su competitividad. Se trata de una iniciativa que surge de la cooperación entre la Unión Europea y el Mercosur gestionada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de Argentina. Son varios los proyectos en marcha.

Así fue como en relación a la soja se creó un programa científico-técnico orientado fundamentalmente a la optención de resultados prácticos que rápidamente se pudiesen

Por Daniel Della Torre

Fuente: La Voz de Tandil

http://www.argentina.ar/_es/ciencia-y-educacion/C6683-argentina-patentara-un-robot-que-mide-y-evalua-diferentes-genotipos-de-soja.php